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El efecto placebo y la no cura que cura. 

Te cuento algo. 

El efecto placebo existe y, te guste o no, genera efectos reales. 

Desde el chamanismo, la astrología, la biodescodificación, las constelaciones familiares y el taping energético, hasta gurús digitales y santificación de caniches.

Sobran los ritos y las prácticas sin evidencia.

A ver, yo no sé qué es real y qué no. 

Obvio (como todos), tengo mis opiniones. 

Igual no te juzgo, cada uno sabe (o no), pero bueno, sos libre.

Además, vos (y yo) necesitamos creer en algo.

Si lo pensás, es casi seguro que tengas al menos un espacio que sostenés sólo por creencia.

(Hacé esta prueba, contale a una persona de otra cultura todas tus rutinas).

¡Ay! Me acordé de algo, te cuento. 

Más de una vez tomé decisiones (algunas críticas), haciendo girar una moneda en el aire.

¿Cómo me fue? Estoy acá (el resto contrafáctico). 

Bueno.

Es importante creer porque la creencia te da motivos. Y si estás en un momento difícil, te sirve para apoyarte en algo que va más allá de tu ombligo.

¡Ojo! No me malentiendas, tampoco el absurdo. 

Hay casos extremos, te cuento uno. 

A principios del siglo XX, John R. Brinkley (falso doctor), implantó testículos de cabra como cura para la impotencia masculina. Sí, leíste bien: testículos de cabra. 

Sabés qué es lo más loco; muchísimos hombres le rindieron homenaje por su sanación.

Entonces. 

¿Dónde está el límite? 

El límite es ético, es la mentira. Es vender basura y hacerla pasar por oro.

El límite es aprovecharse del sufrimiento y necesidad de la gente.

(Nada muy distinto de los gurús digitales y los políticos).

Antes de seguir una receta, analizá de quién viene.

¿Qué autoridad tiene? No los seguidores de Instagram, se compran. 

¿Cuál es su reputación? No las reseñas o testimonios falsos, también se compran.

Simple. 

No todo es lo mismo ni tiene el mismo valor. La reputación y la coherencia, son importantes.

(Basta de revolucionarios con iPhone, monjes vestidos de Balenciaga y CEOs de 20 años).

¡Guardia alta!

PD: No te lo digo para alimentar mi ego, no lo necesito. Además, soy medio lento, me llevó 20 años de carrera (una licenciatura, una maestría y un doctorado), desarrollar un modelo útil para vos. Ya sabés, sobran los gurús que implantan testículos de cabra, pero las personas que trabajan de verdad, no. Si te interesa trabajar tu marca personal seriamente es acá

Fin.
Mariano.

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