¿Te pasó vivir un hecho inesperado y cuando empezaste a revisarlo encontraste señales por todos lados?
A mí sí.
Marcó el final de vínculos y proyectos. Se trató de áreas de mi vida que tenía desatendidas, por desinterés o “sedación”.
Aspectos inconscientes, incapacidades e incluso desatenciones tenemos todos.
Pero hay asuntos donde no deberíamos bajar la guardia ni la atención ni la conciencia. Nunca. Porque son de verdad importantes.
Hay algunos aspectos que son críticos. Esenciales. Afectan nuestra supervivencia por cuestiones fisiológicas como: alimentación, movimiento físico y descanso. La seguridad física, social y emocional como: tener un techo, servicios básicos y vínculos afectivos. O porque impactan en cascada en varias áreas de nuestra vida simultáneamente.
La tecnología por ejemplo, nos sugiere: qué camino recorrer, qué comida comer, qué contenido mirar e incluso, qué cosas comunicar.
En materia de comunicación, los últimos días posteé un breve análisis que evidencia que el algoritmo de LinkedIn está dándole prioridad al contenido que habla su propio idioma: el algorítmico.
El contenido desarrollado con IA, con hooks y fórmulas básicas y repetitivas, está invadiendo la plataforma ocupando gran parte del terreno.
El contenido de autor, como este, sin hooks ni fórmulas “mágicas”, pierde protagonismo porque hay menos espacio en la vidriera. Algo así como aparecer en la página 20 de Google, o mejor dicho la 2, ¿no?
Son: —Señales. —El autor Harari en 2018 afirmó: “Cada vez más tenés la sensación de que las élites ni siquiera te necesitan y es mucho peor ser irrelevante que explotado”.
Señal viene del latín signālis, significa: “marca” o “signo” que nos muestra el camino.
Personalmente, la llegada de la IA me sorprendió y mucho. No vi las señales. Su impacto, potencia y resonancia, me dejó “recalculando”. Siento que todo pasó muy rápido e inesperadamente.
Si bien me sorprendió, a los especialistas, no. Ellos ya estaban viendo las señales, observándolas con mayor o menor cercanía. Veían lo que se venía y tenían consciencia del futuro, hoy presente.
A mí, me interesan los temas humanos, especialmente como evolucionamos o no, a nivel conciencia y comunicación. —Es lo que le da marco a todo lo que hago.
Con mis capacidades e incapacidades busco mejorar el nivel de la conversación. Invito a pensar. Quiero que veamos señales para que las cosas no nos pasen por sorpresa.
—Sobre todo si son poco agradables. —¿Es “normal” este estado de inquietud, ansiedad y necesidad de dopamina constante?
—¿Querés más señales? —Están por todos lados. Quizá todavía estamos a tiempo de hacer algo.
Como mencionó Edward Lorenz: “En sistemas no lineales, pequeñas variaciones en las condiciones iniciales pueden conducir a consecuencias radicalmente distintas”.
Vos, ¿cómo estás entrenado a tus algoritmos? ¿Copias y pegas lo que te dice la IA? ¿Respondes a todo superficialmente y casi sin pensar? ¿Scrolleas infinitamente? ¿Alimentas con likes el contenido chatarra?
Ahora en serio: ¿Vas a participar activamente de la conversación que afecta todos los asuntos importantes de tu vida o no?
Fin.
Reflexiones, todas las semanas desde el 20 de marzo de 2024.
