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Reflexiones para Alfonso. | #86

Varios días de la semana llevo a mi hijo al colegio.

Me encanta hacerlo, es un espacio distinto, con cierta magia.

Durante el viaje algunas veces conversamos y otras, vamos en silencio.

Esa mañana lo hicimos en silencio, ya estábamos cerca del destino.

Miré por espejo retrovisor y lo ví muy tranquilo, estaba en ese estado de flow que todos queremos estar. Iba leyendo un libro, uno nuevo.

Le gusta mucho leer. —Que decir, me pone orgulloso que lo haga. 

Bueno, volvamos. Entonces, se dieron una sucesión hechos. 

Primero, no pude evitarlo, pensé. —“Así como él la lectura, me hubiera gustado descubrir algunas cosas antes.”. 

Después, a partir de lo que pensé, mi boca se llenó de palabras y dije: —”Alfonso, está semana voy a escribir una reflexión para vos”.

Y así fue como el resto del viaje, mi cerebro empezó a generar cientos de ideas al respecto.

Bueno, acá estoy, cumplo mi promesa y escribo reflexiones para Alfonso.

Son reflexiones cortas, simples y a la vez, complejas.

Sí, ya sé, puede ser.

Quizá haya ideas que no va a entender hoy, pero confío que las va a entender mañana. 

¡Uy! Pará, otro cosa, me acordé de algo: —¿Sabés de qué? —Hubo un momento de mi vida que un puñado de frases me mantuvieron a flote, recuerdo que las leía todos los días, que loco. 

Bueno, en fin, empecemos:

Querido hijo:

  1. No todo lo que brilla es oro, ni todo lo que es oro brilla. Hay desafíos estúpidos y el éxito en algunas áreas es irrelevante.

  2. Lo que llega por los motivos correctos tiene mejor sabor. Lo malo pesa y el peso trae dolor de espaldas. —El dolor de espaldas no te deja dormir.

  3. Nos parecemos más de lo que nos gusta aceptar, la diferencia está en los detalles. La vida, en condiciones normales, se trata de cuidar los detalles a lo largo del tiempo.

  4. Abraza tus rasgos, lo que te diferencia, acéptalo. Cuanto antes lo hagas mejores decisiones vas a tomar.

  5. Si algo te persigue durante largo tiempo, merece tu atención. No podés escapar de lo que es para vos, porque es tuyo.

  6. Encontrá a tu gente. Cada comunidad, barrio, familia y grupo. Y también, cada persona. Porque tiene unos valores, una identidad y una formas de hacer las cosas, parecidos, pero no iguales.

  7. Aceptá tus sombras. La mayoría de los problemas nacen y persisten en el hecho de no aceptar quién sos.

  8. Estás biológicamente programado para el mundo analógico, salí y viví. Las redes sociales crearon una sensación de liquidez y movimiento mayor al del mundo físico. Pero No es real, no ocupes tu tiempo con contenido sin importancia.

  9. Lo que aprendes con tu educación, es tuyo. Nadie te puede sacar lo que te ganaste con mérito, te lo llevas todo puesto.

  10. Los títulos y cargos son una fachada, tenerlos es importante. Terminá lo que empezaste, más tarde estudiá y hacé lo que quieras.

  11. Lo más importante de aprender no es el contenido, sino la persona en la te convertís aprendiendo. Expandirse es incómodo, enfrentá la incomodidad. Y nuevamente, completá lo que empezaste.

  12. Cada etapa de la vida tiene sus características y crisis. Son inevitables y necesarias, pero ya pasarán.

  13. Todos tienen opiniones, pero no todas las opiniones son importantes. No te olvides.

  14. Aprendé de (casi) todos, sobre todo de personas emocionalmente estables y de personas inteligentes (pero cuidado, porque racionalizan su locura). De los más grandes (pero sólo si maduraron) y de los más chicos (son vehículo de frescura y creatividad).

  15. Sólo quienes evolucionaron emocionalmente deberían liderar. Tener gente a cargo no es para cualquiera, tener hijos tampoco, pero el mundo es lo que es. No te quejes, evolucioná.

  16. Tener hambre es importante. Te pone en movimiento, movete.

  17. Estar hambriento no te deja pensar. Corré riesgos, pero siempre mantené cubiertas tus necesidades básicas.

  18. No tener hijos y la premiación del sin sentido y el absurdo, son los inventos contemporáneos más estúpidos. También pasará.

  19. No se puede vivir del humor o de la felicidad o del placer. La vida es completa y compleja. Los momentos duros llegan, es cuestión de tiempo. Pero no te olvides, no podes evitarlos. Y reflexioná al respecto. Porque lo que puede pasar, pasará.

  20. Cuestiona todo lo que te digan, también esto que estás leyendo. Desarrollá tu pensamiento crítico y descubrí tus propias verdades. Las milenarias por algo son milenarias, sirven, adáptalas.

  21. No todos es para todos, encontrá lo tuyo. No es fácil, insistí, hasta encontrarlo.

  22. Amá a cada pareja que tengas. Nunca sabés cual va a ser tu último amor, o el primero, el segundo, tercero, cuarto… No tengas miedo a sufrir. —¡Amá!

  23. Tener hijos es una de las cosas más lindas de la vida. Traer vida al mundo es desafiante, pero hermoso.

  24. Dejá de hablar, ponete a hacer. No hay mejor forma que enseñar que hacerlo con el ejemplo, dá el ejemplo.

  25. Siempre hay alguien observando. Como vos me observás ahora mientras escribo. Siempre hay alguien.

  26. Todos tenemos un espacio para nosotros. Todos. Encontrá el tuyo. Y evolucioná en él todo lo que puedas.

  27. Hallado el talento. El limite es tu propio miedo. —¡Ojo! Tu cuerpo físico existe. No hagas estupideces. El miedo psicológico es el que hay que atravesar. Abrazalo y atravesalo.

  28. Destiná una parte tu día a alimentar tu alma. Todos los días. Si encontrás tu talento se vuelve más fácil.

  29. Destiná parte del día a moverte. Todos los días. Hace actividad física, deportiva y no deportiva. La energía estancada te destruye. Movete.

  30. Desarrollá una mirada crítica y profunda sobre vos. No pierdas de vista tenés una marca personal. Es tu reputación. Cuidala.

  31. Que te quieran es importante. Quererte también. Saber que hay personas que te quieren y creen en vos, te llena de confianza. Confiar en vos es quererte.

Por cierto, te amo hijo. Y confío en vos.

Fin.


Reflexiones, todas las semanas desde el 20 de marzo de 2024.

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