Te cuento algo: esta semana terminamos dos cursos en la Escuela de Negocios de la UCA (uno de humanización de los servicios y el otro de marca personal). No te voy a hablar de los contenidos porque en la era de la IA están sobrevaluados. Pero sí quiero contarte sobre lo que pasó en el aula.
Primero, estoy contento por poder compartir ideas, conocimientos y experiencias con personas que tienen la mentalidad correcta. Tienen hambre y ganas, y eso hace todo más fácil (según Carol Dweck hay dos tipos de mentalidades: la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento. La fija se estanca y la de crecimiento, bueno, lo que dice la palabra).
Segundo, no solo fue por la mentalidad, sino que también se generó un espacio de confianza que provocó que todo se dé con más naturalidad. Expresar perspectivas, experiencias e incluso plantear debates fue fácil. Cosas que pasan cuando hay respeto y confianza.
Tercero, considerando lo que te dije primero y segundo, dos cosas más. Por un lado, cierro la semana reforzando mi amor por la profesión. Por otro, me siento optimista, porque si cada uno acciona sobre su metro cuadrado, sin dudas, las cosas van a mejorar.
Vos también podés aportar al futuro que vas a vivir: —¿A dónde te llevan las decisiones que tomás?
PD: una comunidad con personas que tienen la mentalidad correcta (y confianza): Círculos.
Fin.
Mariano.
