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El Hogar. | Reflexiones #110

En una entrevista de la CNBC, Elon Musk se quedó en silencio durante 15 segundos pensando cómo responder a esta pregunta:

—¿Qué le dirías a tus hijos que les sirva para el futuro?

Respondió: —Que sigan su corazón en cuanto a lo que les resulta gratificante hacer.

Y agregó: —Yo invertí esfuerzo, sudor y lágrimas, sacrifiqué tiempo en cosas que la IA puede hacer por mí. Y pensarlo puede ser desalentador.

Llevo días reflexionando en esto.

Es incómodo, pero al mismo tiempo no dejo de pensar en la sensación que encontrás cuando hacés lo que te llena el alma, es una sensación de hogar.

Mirá, vivís en un mundo tensionado porque todo lo que creés se está poniendo a prueba o se va a poner a prueba en no mucho tiempo. 

Según Geoffrey Hinton (“el padrino de la IA”) en una o dos décadas, va a existir una IA general con el potencial de suplantar prácticamente todo el trabajo humano.

Esto puede ser desalentador pero también alentador.

La búsqueda de un verdadero hogar (lo que te llena el alma), pasa a ser no sólo una cuestión de identidad sino también de supervivencia. 

Me explico: 

Más allá de tus ingresos, supongamos que te pagan lo mismo, ¿cómo son tus días viendo máquinas hacer todo el trabajo por vos?

Nuestro trabajo no es sólo trabajo, también es dignidad y para muchos de nosotros lo que hacemos (y nuestra profesión), es un hogar. 

Hoy, te guste o no, ese hogar está tensionado, se está poniendo a prueba y quizá tengas que hacer algunos cambios.

Es un momento prudente (y necesario) para pensar:

¿Qué de lo que hacés te gratifica? ¿Cómo va a ser tu hogar en el futuro? 

Respondiendo a esto, podés identificar lo que tenés que proteger. —¡Cuidalo! Es tu hogar.

Mi hogar hoy tiene varias habitaciones: lo encuentro cuando escribo, cuando trabajo con personas 1 a 1, cuando hablo en un auditorio y también, delante del micrófono en Snac (charlando con mi amigo o entrevistando a personas interesantes, al final te cuento algo).

Dediqué mucho tiempo, sudor y lágrimas a descubrir lo que me gratifica, pero en ese proceso nunca perdí de vista la importancia de hacer algo por otros.

Si no lo encontraste te sugiero profundizar hasta encontrarlo, pero sin dejar de pensar en los demás porque las cosas están pasando muy rápido.

Te dejo dos preguntas (y con esto termino):

¿Cómo será el mundo con personas conscientes, que hacen lo que les gratifica y al mismo tiempo lo hacen pensando en otros?

Y…

¿Cómo será el mundo con personas inconscientes, que hacen lo que les gratifica sin pensar en otros?

Te invito a pensarlo. 

PD: mi hogar Snac llegó al capítulo 100, podés verlo acá: 

Llegamos a 100, ¿y ahora?

Fin.
Mariano. 


Reflexiones, cada semana desde el 20 de marzo de 2024.

¿Te gustó? Decimelo. Hasta la próxima reflexión. Gracias.

Mariano.

Leé más de lo que escribo: Reflexiones: acá; y, Hambre y Ganas: acá.

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