Un lector de Reflexiones (la newsletter que publico los domingos) me dijo: —Mariano, te sigo y me siento muy identificado… Verba volant, scripta manent.
Le agradecí por los tres regalos. Primero, por dedicar tiempo valioso de vida para leer lo que escribo (de paso ya que estás leyendo también te agradezco por el tiempo que me dedicás). Segundo, por las palabras de apoyo y sentirse identificado con mi forma de ver el mundo. Y tercero, por la frase en latín que me regaló: —Verba volant scripta manent. —Se la atribuyen al senador romano Cayo Tito y significa: las palabras vuelan, lo escrito queda.
Me remití inmediatamente al día en que empecé a escribir casi compulsivamente. Pasó el tiempo, pero los motivos siguen vivos. Escribir para mí es una forma de entender lo que no entiendo y compartirlo.
Y además, como dice la frase de Cayo Tito, estoy convencido: lo escrito queda.
Por eso dedico tiempo y energía a hacerlo con mis propias manos en lugar de delegárselo a una IA.
En la intimidad me emociono con una idea: que llegue el día en que mi hijo elija leer lo que su padre escribió compulsivamente durante tantos años.
Las palabras vuelan, pero lo que escribo queda.
PD: una comunidad con personas reales y motivadas: Círculos.
PD2: el sábado 15 de agosto a las 23:57 sube el precio.
Fin.
Mariano.
