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Mi sueño es mi prioridad absoluta.  

Saber priorizar y entender a qué le dedicás tiempo, atención y energía es fundamental para lograr cualquier cosa que te propongas en la vida. 

Si estás acá leyendo esto lo sabés. Pero hay una trampa menos evidente con las prioridades. A veces confundimos nuestras prioridades con las prioridades de otros. 

Cuando te querés dar cuenta, llevás demasiado tiempo priorizando el sueño de alguien más. Tanto que hasta cuestionás el tuyo propio. —Pero no todos pueden o quieren ver la diferencia.

Te cuento algo:

Hace unos días alguien (no importa quién) me dijo algo así: —¿No te cansás de hacer tantas cosas? —Le respondí: —Sí, me canso. Pero el cuerpo siempre quiere ahorrar energía. Por eso no me baso en el cansancio, ni en las ganas. Hago lo que creo que tengo que hacer para llegar donde quiero llegar. —Pregunta: —¿Y si no llegás a donde querés llegar? —Respondo: —Si no llego, no me voy a quedar con la duda de qué hubiera pasado sin haberlo intentado. 

En síntesis: —Mi sueño es mi prioridad absoluta.

PD: no todos queremos lo mismo, pero prioridades son prioridades.

PD2: un modelo 1:1 para que desarrolles tu marca personal y priorices tu sueño: Modelo Pbe©.

Fin.
Mariano.

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