Te cuento algo: no sé si por elección, ignorancia o incompetencia para ver atajos (o una combinación), pero todo lo bueno que llega a mi vida viene después de darlo todo.
Algo de eso tiene que ver con que no me gusta crecer de cualquier forma. Disfruto la incomodidad y la fricción que aparece cuando enfrento desafíos.
No sé si te pasa, pero es lindo saborear un logro, y decirte: —Me costó, pero llegué.
(Pienso en mis estudios, la docencia, el modelo Pbe©, el podcast… y en lo que te voy a contar más abajo).
Convengamos en que la sensación de enfrentarse a lo que otros no se animan, superar la adversidad y llegar a un logro es única.
Ojo, no me hago el superhéroe, tampoco le quito el mérito al equipo, ni saco de la ecuación a las personas increíbles que me apoyan y acompañan.
Pero soy consciente de que cuando algo bueno pasa, nadie puede sacarme la influencia que tengo en el resultado.
(Como tampoco pueden sacarme la influencia en las miles de metidas de pata. Lo que aplica a lo bueno también aplica a lo malo).
No es lo mismo ganarse las cosas que recibirlas de regalo.
Será por eso que lo que con esfuerzo llega tiene otro sabor.
Después de haber transpirado (y como), te presento formalmente Círculos, una membresía que es fruto de darlo todo:
PD: como hacen los miembros fundadores, si entrás confiás en que voy a darlo todo.
PD2: el sábado 15 de agosto a las 23:57 sube el precio.
Fin.
Mariano.
