Cada época tiene sus cosas, con lo bueno y con lo malo.
Nuestra época es interesante por las libertades que tenemos.
No sé si lo pensaste, pero al menos en Argentina, sos libre de opinar de lo que quieras cuando quieras. En el peor de los casos te ganás unos haters, pero eso no es nada comparado a lo que pasaba en otras épocas.
Y no hay que viajar tan lejos en el tiempo. Hace menos de un siglo, opinar podía salirte carísimo. —Pero, como te dije, cada época tiene lo suyo.
En nuestra época podés opinar, pero lo malo es que hay una gran pérdida de sentido. Y no me refiero solamente al sentido de la opinión.
Si no lo hacés deberías dedicar un rato a reflexionar sobre tu sentido. Por un lado, porque te hace fuerte para enfrentar momentos difíciles. Y por otro, para no opinar sin sentido.
Si todavía no lo conocés y tampoco estás cerca, te dejo algunas preguntas para que lo pensés:
—¿Qué te da energía en lugar de sacártela?
—¿Por qué te buscan los demás para pedirte ayuda?
—Y, ¿qué cambio te gustaría ver en el mundo?
Pensalo porque te acerca más que no hacerlo.
PD: si querés un espacio para reflexionar con otros, es acá: Círculos.
Fin.
Mariano.
