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Supuestos. | Reflexiones #104

Me genera mucha curiosidad cómo las personas creamos narrativas en nuestra cabeza. Cómo hacemos interpretaciones de la realidad (algunas más elaboradas que otras) y continuamos con la vida ahí afuera, unos con otros.

Porque sí, algunos castillos imaginarios están más desconectados de la realidad que otros. Es loco, pero ahí afuera estamos todos. 

Cada uno de nosotros tiene una combinación única (y extraña) de supuestos que están más o menos relacionados con la realidad.

Yo, miles de veces me creí Messi, y también miles de veces el Grinch.

Todavía me cuesta, pero intento recordarme: 

(Sobre todo al principio).

“Nada es tan bueno o tan malo como parece”.

Ni una idea nueva. 

O un proyecto nuevo. 

Ni una relación nueva. 

Porque vos (y yo), nos movemos entre sesgos y distorsiones, creamos supuestos y llevamos nuestras verdades con nosotros.

A veces nos convertimos en héroes, y otras en villanos.

La mayoría de las veces, esta extraña forma en la que funcionamos no suele ser un problema, y transitamos la vida con cierta estabilidad. 

A ver, casi seguro sos medio-normal, porque:

Sos mejor para algunas cosas que para otras. 

Te rodean personas (algunas más queridas que otras).

Tenés un trabajo (o quizá estás buscando).

Te motivan cosas, quizá el reconocimiento, quizá un logro, aprender algo o pasar más tiempo con tu gente (ese viajecito en familia).

También odiás cosas, como remar en dulce de leche, las injusticias o pagar impuestos. 

Bueno. 

Sea mejor o peor, es tu vida; la vivís y los supuestos que llevás con vos no suelen ser un gran problema.

Ahora, ¿qué pasa cuando querés cambiar algo?

Y acá no importa si es chiquito o grande, no importa si se trata de un cambio profesional, una nueva relación, un pedido de alguien que te quiere o una ridícula confrontación con alguien que te cruzó el auto sin la luz de giro.

Lo que importa es que querés un resultado diferente.

Lo intentás y lo intentás, pero terminás en el mismo lugar, como un hámster quemando energía a toda velocidad en su hermosa e increíble ruedita.

Bueno, acá está la reflexión.

Si querés que algo en tu vida cambie, tenés que trabajar tus supuestos, la forma en la que interpretás la realidad.

Porque si suponés: 

“Los hombres (o mujeres, sindicalistas, empresarios, políticos, perros, gatos, therians, negros, blancos, asiáticos, pobres, ricos) son una mierd@”. 

—Lo son. 

Creas lo que creas, te guste o no, la forma en la que ves y te relacionás con lo que te rodea te condiciona.

¿Querés cambiar algo?

Cambiá tu forma de pensar. 

PD: El problema no son los sesgos (o rasgos), supuestos, ni creencias, sino cómo limitan tu realidad (la que querés cambiar).

Fin.
Mariano.


Reflexiones, cada semana desde el 20 de marzo de 2024.

¿Te gustó? Decimelo. Hasta la próxima reflexión. Gracias.

Mariano.

Leé más de lo que escribo: Reflexiones: acá; y, Hambre y Ganas: acá.

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