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Vínculos. | #128

Cómo te vas a sentir mañana depende en gran medida de las personas que tenés a tu alrededor.

Con lo bueno y lo malo, las personas que te rodean son determinantes para tu futuro. Y si bien es verdad que poner la responsabilidad afuera es reduccionista, salvo que te vayas a vivir a una montaña en soledad, lo que te rodea tiene una influencia enorme en tu estado de ánimo, pensamientos y comportamientos.

Mirá, no te juzgo, pero si todo lo que te rodea se enfoca en la diversión, tenés que hacerte cargo de los riesgos. Cuando la gente solo busca divertirse, ¿qué pasa cuando se prende la luz y se apaga la música? —En mi experiencia, o la diversión sigue en otro lado o te vas a descansar hasta que empiece el siguiente acto. Ahora, ¿qué pasa cuando llegan las situaciones complejas o difíciles? —Bueno, sigamos.

Otro extremo es rodearse de personas negativas. Gente que pasa gran parte de su día y vida esperando lo peor. En mi experiencia, después de intentarlo durante años, aprendí que es muy complicado esperar esperanza de quien no la tiene. Y hay gente que no quiere mejorar su situación. Por eso aprender a soltar también es importante. 

En algún punto, todos vibramos más en una sintonía que en otra. Por ahí hay un sano equilibrio en rodearnos de personas que nos aporten distintos colores. No estaría nada mal tener relaciones a medida, ¿no? 

Sacando las utopías y los idealismos, por un lado está el quién y por otro está el cómo. 

Cómo te vinculás y el nivel de confianza que desarrollás son determinantes para tu calidad de vida. Más allá de no pedirle diversión al amargo, ni esperanza al depresivo, todas las personas son más bellas e interesantes en la medida que te permitís profundizar. Resulta que más allá de la superficie todos tienen un universo narrativo por explorar, y cuando te involucrás genuinamente, descubrís que cada persona tiene un mundo con una amplia gama de flora y fauna. Y una combinación única de rasgos, valores, sombras e historias que contar.

Pero hay una contra: la vida es una, es corta y con recursos limitados. —Entonces, ¿con quién vas a desarrollar confianza?

Primero vamos a la ciencia: el biólogo, antropólogo y psicólogo de Oxford, Robin Dunbar, dijo que podemos mantener 150 relaciones sociales estables. Y del total, solo 50 van a ser cercanos, 15 muy cercanos y 5 íntimos. Y por más que la burbuja de las redes sociales te haga creer lo contrario, la realidad es que las personas no somos tan elásticas para desarrollar relaciones y menos confianza. Por eso, un reflejo de esta época es tener 300 chats activos pero un profundo sentimiento de soledad.

Actualmente tengo más de 30.000 contactos en LinkedIn, 4.000 en Reflexiones, 1.400 en Instagram, 1.300 en Hambre y Ganas (la newsletter diaria) y otros 5.000 generados por dedicarme 20 años al marketing y la comunicación. Y si además sumo TikTok, YouTube y Spotify de Snac y los de Pbe©, y elimino duplicados. A ver, ponele… Calculemos unos 37.777 contactos (podrían ser 50.000, no importa).

Ahora, preguntame: —Mariano, ¿con cuántos de tus contactos tenés una relación de confianza? ¿Cuántos son cercanos, muy cercanos e íntimos? Y, ¿con cuántos te relacionás por lo menos una vez al mes, trimestre, semestre o año?

Y acá es donde el aporte de la ciencia se pone interesante. Antes de juzgar a Dunbar porque sus números no son tan precisos (en mi caso los íntimos son un poco más de 5 y para seguir mejorándolo creé Círculos), creo que tenemos que dedicar más tiempo a cuestionar y reflexionar críticamente sobre lo que nos viene servido en bandeja (por más que esa bandeja sea de oro).

Yo sé que muchas veces es duro pensar en estos temas, creeme, lo sé (convivo conmigo mismo). Pero si no sos vos quien trabaja en mejorar tu propia vida, ¿quién lo va a hacer por vos? 

Si no sos vos quien pone límites y toma decisiones sobre las personas que mantenés cerca (divertidos, negativos, optimistas e inspiradores), ¿quién lo va a hacer por vos?

Y lo más importante, si no sos vos quien cambia la forma en la que te relacionás con el mundo y las personas que te rodean, ¿quién lo va a hacer por vos? —Y ojo, no me refiero exclusivamente a saltar de una experiencia de consumo tras otra, yendo de un café de especialidad al otro con diferentes personas. Me refiero a desarrollar vínculos íntimos, de confianza. A compartir con otro lo que te pasa, lo que sentís y cómo se ven las cosas desde tu lugar. A dejar de tener miedo y saber que si una persona no puede darte espacio para escucharte y meterse en tu mundo, quizá es una persona que tiene que salir de tu vida. Porque todos necesitamos personas en las que confiar. Y algo más, muy importante: todo esto aplica también a cómo sos vos con los demás.

Tenés una sola, ¿cómo la vas a usar?

Fin.
Mariano.

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