Cuando salís de la zona de confort la presión es permanente.
Me explico: desde que dejé la dirección operativa de la agencia (hace ya más de dos años) me encuentro afuera de mi zona de confort. Constantemente, mi equipo, la gente con la que trabajo y yo, estamos probando nuevas y distintas formas de hacer las cosas, cambiando las que no funcionan y mejorando quirúrgicamente las que sí.
Mirá, si te alejás de la zona de comodidad y salís, afuera hay presión. Y esa presión es permanente. Con esto no te digo que no existan momentos espectaculares, porque los hay y son increíbles. Porque no hay nada más lindo que los hitos que conseguís como fruto de no guardarte nada y darlo todo.
—¿Vale la pena salir de la zona de confort? —Definitivamente sí. —¿Sabés por qué? —Porque la vida siempre presiona, pero no todos los tipos de presión son iguales.
No es lo mismo enfrentar el desafío de salir de la zona de confort yendo a romper tus límites, que quedarse en la zona conocida y cómoda. Si salís y te ponés a hacer cosas, tenés presión permanente, pero no hacerlas también presiona. Las dos situaciones pueden volverse adictivas, pero una te ilumina y la otra no.
La vida es una y es ahora, derribá tus propios límites, desarrollá tu marca personal científica y humanamente con el modelo 1:1:
PD: un espacio de confianza para enfrentar la presión permanente.
PD2: hoy a las 23:59 cierro el espacio para evaluar potenciales participantes del modelo 1:1. Por ahora no sé cuándo abro de vuelta.
Fin.
Mariano.
