El otro día en una conversación con uno de mis referentes, hablamos sobre los miedos vinculados a emprender (lo que te pasa cuando estás afuera de tu zona de confort).
No sé cómo fue, pero en medio de la conversación cambiamos el ángulo. En lugar de mencionar las cosas que tenés que hacer para mejorar las chances de que te vaya bien, lo pusimos al revés: —¿Qué tenés que hacer para fracasar?
Pensalo vos. Pero concreto.
En lugar de tener miedo por lo que podría salir mal, quiero que pienses las cosas que tendrías que hacer para cagarla. Pero al punto de que todo lo bueno que tenés se venga abajo. —Enumerá, una cosa atrás de la otra.
Es un ejercicio interesante (y divertido), porque te ayuda a darte cuenta de la cantidad de pensamientos distorsionados que tenés en la cabeza.
Si sos de los que hacen y se mantienen en la búsqueda de lo que quieren, cuando te ponés a pensar en cómo ser un fracasado (y lo que deberías hacer para que tus peores fantasías se hagan realidad), te das cuenta de lo bien encaminado que estás.
PD: un modelo 1:1 para que desarrolles tu marca personal, científica y humanamente. Diferente de la mayoría: Modelo Pbe©.
Fin.
Mariano.
