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Necesitás hablar con alguien.

No pasó una sino muchas veces.

Hace unos días alguien me dijo:

—Mariano, hago terapia hace años, pero hay cosas que con mi psicóloga no puedo hablar. Ella no entiende las luchas de poder entre directores, exigencias de la casa matriz, agendas que van más allá de lo declarado, urgencias y presiones que si no las sabés manejar: reventás, literalmente, reventás.

Mirá, en el mundo que vivimos, la mayoría necesitamos espacios de canalización, pero no todos los espacios son suficientes y por eso algunos se complementan.

Yo no soy psicólogo, ni psiquiatra, pero sí trabajo marca personal y tengo muchos años de experiencia empresarial; dirijo mis propios negocios hace más de 12 años, ocupé roles de liderazgo y trabajo con clientes que ocupan posiciones importantes dentro de compañías locales e internacionales. Eso me da una sensibilidad especial para entender situaciones complejas. 

Para vos y la mayoría: la sábana es corta, de un lado, del otro y a veces, de todos lados al mismo tiempo. 

La presión siempre es intensa, pero cuando aumenta todavía más, necesitás hablar con personas que tengan experiencia y puedan entender lo que estás viviendo. Porque hay sutilezas y aspectos que son invisibles para los que no vivieron cosas parecidas. 

Hay veces que con desahogarse (en terapia o con amigos) alcanza, porque el otro te hace de espejo y seguís. Pero hay otras que no, hay momentos intensos en los que realmente necesitás hablar con alguien, parar la pelota y pensar estratégicamente lo que pasa en tu negocio y tu marca personal.

PD: el miércoles 17 de junio, una plaza para el modelo de marca personal: 

Modelo Pbe©.

Fin.
Mariano.

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