Esta semana como de costumbre, me inspiré en mis vivencias. La vida y la intensidad con la que vivo es mí mayor combustible. Es mí «juego», vivir y hacerlo con intensidad. Escribo a diario, no siempre lo hago pensando en que lo vas a leer, a veces escribo para mí. Amo hacerlo y me llena de energía. Escribo los días soleados y también, los que no lo son tanto.
Inmerso en la reflexión estuve pensando en la vida cómo si fuera la partida de un juego, que tiene objetivos concretos y desafíos por cumplir para avanzar de nivel. Éste pensamiento lo relacioné con lo que estoy haciendo en este momento: crear contenido para vos. –Te cuento que no siempre es fácil hacerlo, es un «juego» desafiante. –Crear contenido es un camino solitario aún con miles de personas observando.
La intermediación del algoritmo instruye a los usuarios a: «recomendar», «compartir», «comentar» y «enviar»; eso no se siente tan cálido como la charla cara a cara con una persona –sea amigo o ser querido o incluso desconocido, al que le contas una anécdota o reflexión profunda–. Crear contenido es extraño, parto de: «lo hago porque quiero», pero para que ocultarlo, me importa «lo que pensás». Quiero hacerte reflexionar, qué valores mi obra y porque no seducirte un poco. –Desde la sonrisa de una madre hasta la palmada de un referente. Ser querido y valorado es inevitablemente humano.
–Hay veces que al terminar una producción quedo satisfecho, extasiado e hipnótico. Después, vos y el resto de los «observadores» pueden ser indiferentes. Otras, la producción es un: «¡Hum! Safa» y la repercusión es notable. Aprender a convivir con lo imprevisible e inconsistente hace de la creación de contenido un juego desafiante. –En las plataformas pocos crean y participan, muchos consumen, así es el juego. Son más las personas consumen que las que producen y más que «no participan» –con comentarios y acciones–, qué las que lo hacen. En LinkedIn sólo el 1% de los usuarios somos creadores de contenido, en TikTok e Instagram el número aumenta, pero continúa siendo bajo.
No siempre es fácil exponerse y publicar, pero te acostumbras. Por un lado, el apasionante y un tanto infantil juego de sentir, pensar y crear. Por otro, el feedback y el silencio del «no feedback». Y por último, el más tenebroso de todos los rivales: el crítico interior. Aquel que llena el silencio de ruido, el que da sentido pesimista a lo que está vacío. –Podes recibir 100 mensajes, 99 de aliento y 1 de crítica, ¿adivina con cuál te vas a quedar? –Increíble, pero así es con el crítico interno.
–Una de las cosas más valiosas que podemos tener las personas, es la perseverancia y compromiso con un propósito que vaya más allá de las circunstancias actuales. Un camino en el que, incluso en los días nublados hay confianza, porque el sol vuelve a salir. –Entre confiar y no confiar, elijo confiar. La vida con confianza se eleva, mejora. Cuando nuestra mente biológicamente preparada para vivir en estado de alerta y escasez nos amenaza, hay que doblegarla. Darle una lección y combatir la negatividad, con confianza. Hay que poner a prueba los pensamientos negativos distorsionados que debilitan y empequeñecen voluntades.
Llevándolo hacia un terreno más general; tristemente, no puedo evitar observar que nuestro mundo se está convirtiendo en un eterno y descomprometido «volver a empezar». Las personas empiezan, se apasionan, pero ante la primera resistencia, «abandonan». Sin «jugar un nivel de la partida», abandonan.
Tengo una propuesta para hacerte: pongamos la vida en modo «Game Player», juguemos, enfrentemos y transitemos la adversidad. Sigamos a pesar de los días grises, juguemos porque en cierta forma estamos acá para eso, ¿no? –Se vienen preguntas que quiero hacerte –¿Cuál es tu nivel de compromiso con la vida? Y, ¿con lo que querés? ¿Estás postergando lo impostergable? ¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿Acaso no es una sola y estamos acá para vivirla?
–Hace unos días entrevistamos en Snac Podcast a un amigo: Oscar Moreno. Si bien hablamos de finanzas, eficiencia y gestión empresarial –La charla se estrena el viernes 21/2 a las 15hs en todas las plataformas–, en un momento Oscar puso sobre la mesa un tema potente, preguntó: ¿Cómo querés ser recordado? ¿Qué querés que digan de vos cuando ya no estés? –¡Sí! Todos dudamos y tenemos miedo. –Cuando me pasa suelo preguntarme eso, ¿Cómo quiero ser recordado? ¿Quiero que me recuerden cómo quién nunca empezó? ¿Cómo quién empezó y abandonó? O, ¿Quiero ser recordado cómo quién empezó, tropezó una y mil veces, pero siguió?
–Cuando asumís el rol de «Game Player» de tu propia vida, el resultado no es lo único importante. Cuando vivís la vida con intensidad, compromiso y profundidad te das cuenta que eso es lo central. Lo importante es el camino. –En épocas de incertidumbre, volatilidad y cambio, ¿qué pasa si lo das todo y haces lo que querés y tenés que hacer? ¿Te vas a arrepentir de haberlo hecho?
–Recordá qué en tu vida hay una sóla persona que elige si jugás o no, sos vos. El partido de la vida es uno. Es hoy, ¿vas a jugar o te vas a quedar con la idea de lo que pudo haber sido?
Fin.
