Los hechos y la vida me encuentran. Hace un tiempo dejé de dudar y me entregué a la experiencia. Confío en que pase lo que pase voy a encontrar la forma de transitarlo. Incluso sé, que atrás de una situación dolorosa hay oportunidades.
Los libros, al igual que los hechos y la vida, también me encuentran. Leyendo el libro «La perla» de John Steinbeck hallé la siguiente reflexión: «También sabía que los dioses no gustan de los proyectos humanos, y que odian el éxito si no tiene lugar por mero accidente». Este fragmento, sumado a una serie de vivencias que llegaron a mí por «accidente», inspiraron la reflexión de esta semana sobre: «La magia de lo inesperado».
Algunas personas pasamos gran parte de la vida buscando doblegar caprichosamente lo que vivimos. Buscamos tener esa absurda sensación de «control», aún sabiendo que se trata de una ilusión. –Ahora que lo pienso, no puedo evitar preguntarme, ¿qué es el control realmente? –El control, a diferencia de lo que entendemos, deriva del francés antiguo «contrôler» y tiene su raíz en la acción de registrar, revisar o comprobar. –¡Es tremendo! Lo mal que asimilamos los conceptos detrás de las palabras–. En mi caso, pasé muchos años buscando cumplir con una línea cronológica, definiendo que tenía que pasar en mí vida, momento a momento. Ponía en consideración variables como comportamientos, los vinculaba con la edad, personas, contextos… Básicamente, me cargaba de un «Debería» tras otro.
Lo interesante de la vida, al menos en mí humilde experiencia, es que en lo dinámico se encuentran los matices. Las capas, el color. Es en esos momentos, cuando la sensación absurda de control se rompe en mil pedazos, pasa lo «inesperado» y nuestra realidad cambia. –¡Ojo! Con esto no me estoy refiriendo a cuestiones «Happy Flower». Lo inesperado no sólo es de naturaleza «positiva», la vida no mide por «bueno» o «malo», simplemente ocurre. –Entre la triste pérdida y despedida de mí mascota, y un estimulante hallazgo, me inspiré a escribir este texto sobre «la magia de lo inesperado».
–¿Qué es lo inesperado? –Aquello que sucede «sin esperarlo», simplemente pasa. Te invita a cuestionarte, te pone a prueba a vos y a tus herramientas. Estimula tus ideas, sentimientos y pensamientos. Oscila entre la magia y el vértigo por miedo. Nos obliga a soltar aquello que creíamos seguro.
Hay periodos que la vida se vuelve monótona, similar a los días del personaje Truman Burbank interpretado por Jim Carrey en la película «The Truman Show». –No puedo evitar pensar en las repeticiones, las ataduras, las resistencia, los bloqueo y la falta de predisposición. Estas cuestiones nos alejan de lo inesperado. En algún punto, lo inesperado está ahí, pero no todos pueden verlo ni aprovecharlo. –Hay que estar listo para recibirlo. No es fácil entregarnos a la experiencia de conectar con lo que esta afuera de «lo de siempre». –¡Es lógico! Requiere de valentía y mucha energía. Implica exposición, emoción y también transitar un desgastante proceso de nuestra razón que busca conectar puntos, analizar probabilidades, evaluar riesgos… –¡En fin! Buscar explicar lo inexplicable, lo inesperado.
Asimismo, no se porque nos cuesta menos insistir con rutinas y comportamientos que nos acercan a la estandarización, aún vislumbrando magia en lo opuesto. –Te pregunto –Vos, ¿cuántas veces, por miedo, pasaste de largo ante la magia de lo inesperado? ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste vivirlo?
El mundo está cambiando y lo hace rápido. Es estruendoso y desconocido para nuestra especie. Nuestras máquinas traen desafíos, también eficientes soluciones, tenemos más tiempo –¿Para qué? ¿Para estandarizarnos o para volver a conectar con esa curiosidad que teníamos cuando éramos niños? –Te invito a pensarlo, más aún, experimentarlo. –Yo, me inclino por esa curiosidad y entrega que abraza: «la magia de lo inesperado».
Fin.
Reflexiones, todas las semanas desde el 20 de marzo de 2024.
